DEDICADO A AQUELLAS PERSONAS QUE CONFIARON EN MIS MANOS Y EN MI TRABAJO,
Hay seres humanos a los que vale la pena haber conocido, y haberles hecho una pequeña carícia como un guiño cómplice y solidario, por si les sirve de bálsamo humano para aliviar (aunque sólo sea por un instante), el dolor de vivir.